Ha habido numerosos intentos de llevar la paz a Colombia. Un acuerdo de paz de 1991 supuso la desmovilización de varios grupos guerrilleros y la formulación de una nueva constitución, pero la guerra continuó, ya que los intentos de poner fin a las hostilidades entre el gobierno y el mayor grupo guerrillero, las FARC, acabaron en fracaso. Las conversaciones de paz más importantes entre las FARC y el gobierno tuvieron lugar en la década de 1980 en Uribe y a principios de la década de 2000 en el Caguán. A ambas les siguió una escalada de violencia.
Entre 1991 y 1992 hubo otro intento de paz, cuando tanto las FARC como el ELN se reunieron en la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar para negociar con el gobierno colombiano. Sin embargo, esas conversaciones, celebradas en Caracas y Tlaxcala, fracasaron. El fracaso de las conversaciones de paz del Caguán en 2002 se vio reflejado en una intensificación de la violencia paramilitar y fue seguido por una mayor militarización del país, ya que las Fuerzas Armadas colombianas se beneficiaron de miles de millones de dólares en ayuda militar de Estados Unidos.
Las victorias militares coincidieron con una espiral de abusos contra los derechos humanos cometidos por las fuerzas armadas y los paramilitares. Aquellos que pedían la paz en este periodo fueron etiquetados como simpatizantes de la guerrilla y a menudo fueron atacados por ello. Sin embargo, la priorización de la respuesta militar no pudo destruir a la guerrilla ni eliminar su capacidad de reclutar nuevas tropas.
Las organizaciones de la sociedad civil siguieron liderando los llamamientos a la paz y en noviembre de 2012 se iniciaron las conversaciones de paz de La Habana. Historia de las conversaciones de paz de La Habana El inicio de las conversaciones de paz de La Habana estuvo precedido por una serie de acontecimientos clave. Cuando Juan Manuel Santos asumió la Presidencia en 2010, marcó un cambio significativo con respecto a su predecesor Álvaro Uribe al reconocer la existencia de un conflicto armado, algo que había sido negado por Uribe, quien se refirió en cambio a grupos de narcoterroristas sin identidad política.
En 2012, tras un intercambio público de cartas promovido por el grupo de la sociedad civil Colombianos y Colombianas por la Paz, las FARC liberaron unilateralmente a todos sus rehenes militares y policiales restantes, y anunciaron el fin de la toma de rehenes por motivos económicos. El desarrollo del proceso de paz ha tenido lugar en el contexto de una ruidosa oposición política a la paz, encabezada por el ex presidente Álvaro Uribe, y de los partidarios de la línea dura en las instituciones del Estado y las fuerzas armadas, que son partidarios de una victoria militar absoluta.
Las conversaciones se centraron en una agenda de seis puntos titulada «Acuerdo general para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera». Los seis puntos de la agenda son
- Tierra y desarrollo rural
- Participación política
- Fin del conflicto
- Drogas ilícitas
- Víctimas
- Implementación y verificación
Las conversaciones cuentan con el apoyo de los gobiernos de Cuba y Noruega como garantes y están acompañadas por los gobiernos de Venezuela y Chile. En agosto de 2016 se firmó un acuerdo de paz original, pero fue rechazado en un referéndum. En noviembre de 2016 se firmó un acuerdo de paz revisado que fue ratificado en el Congreso colombiano.