Las FARC pasarán a llamarse Comunes después de que sus miembros votaran a favor del cambio en la segunda convención del partido político desde que se fundó en 2017 en virtud de los términos del acuerdo de paz del año anterior.
Durante décadas, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) mantuvieron una lucha armada contra el Estado. El partido político surgido del proceso de paz se autodenominó Fuerza Alternativa Común del Pueblo, que conservó las siglas de las FARC en español. El cambio de nombre fue propuesto por una comisión y luego aprobado por la asamblea.
Según la senadora de las FARC Sandra Ramírez, el nombre refleja los orígenes de las FARC como movimiento insurgente. La palabra viene de José Antonio Galán (líder independentista del siglo XVIII), que participó en la insurrección de los comuneros, que lideraron el proceso de liberación en la época colonial contra el dominio español. También proviene del proceso de insurgencia revolucionaria de los años 50 en el que los comuneros, o comunistas, se enfrentaron a los limpios, que eran los liberales. Estos últimos sirvieron al gobierno y los comuneros crearon guerrillas. Es la génesis de las FARC».
El nuevo nombre también tiene una relevancia contemporánea. ‘Comunes tiene un significado enorme. Somos la gente del común, salimos a la calle a luchar por nuestros derechos… construimos una nueva Colombia en paz y con caminos de reconciliación’, dijo Ramírez.
Sin embargo, también nace de la situación de urgencia a la que se enfrentan miles de miembros acreditados de las FARC, especialmente con la atención mediática generalizada sobre las llamadas ‘disidencias de las FARC’ de ex guerrilleros que no se han sumado al proceso de paz. La gente nos confunde con las disidencias. La derecha se ha aprovechado de esto para meternos en el mismo saco y no quieren diferenciar entre el partido y los disidentes que se autodenominan FARC. Esto ha generado confusión», dijo Ramírez.
254 ex guerrilleros del proceso de paz han sido asesinados desde que se firmó el acuerdo a finales de 2016. Naciones Unidas ha advertido que la violencia contra las FARC, así como los activistas sociales, es la principal amenaza para el futuro del proceso de paz. Aunque la ONU ha dicho que más del 95% de los exguerrilleros de las FARC han cumplido con sus obligaciones con el proceso de paz, han seguido enfrentando la estigmatización de sectores de derecha.
El cambio de nombre es el último paso en el largo camino de las FARC/Comunes para consolidar la paz en Colombia.